Empujones


Hay una especial debilidad por empujar a los fotógrafos cuando estamos haciendo lo nuestro.
Pero agradezco al desconocido, que con su codo en la mitad de mi espalda a una velocidad incalculable, hizo que mi obturador decida que el diafragma se llene con un muy poco glamoroso retrato de mi pie.